martes, 17 de noviembre de 2009

Debajo de Abbas, Sharón

A Abbas, a su idea de declarar la independencia, no apoyan ni los europeos ni los yankis. Autores y actores principales sostienen que no es viable una salida unilateral, y que hay que destrabar el proceso de paz: ellos van a ayudar, aseguran. Desde el lado israelí de este eufemismo, ninguno de estos movimientos interesa, da lo mismo un proceso trabado, que otro en progreso. Los intersticios de esta trabazón, por el contrario, son fértiles y permiten construir viviendas para los colonos, como las 900 unidades que Netaniahu ordenó erigir en Guiló, barrio de Jerusalén Oriental, que en realidad es una mitad, en manos israelíes, del pueblo palestino Bet-Yalah, que se encuentra, precisamente, enfrente, pegado a Belén.
La paz, la palabra shalom, ha virado a una mera fórmula lingüística que se aplica para dentro, shalom aleinu veal col israel, "la paz sea con nosotros y con todo el pueblo de Israel". La semántica de shalom se desplazó a un ramal que refiere a lo completo (shalem), pleno, íntegro. Está la plenitud (shlemut) y està lo perfecto (mushlam), lo que hay que completar (lehaslim) y lo que se debe pagar (leshalem). El pago, al contado o en cuotas, tashlum, el no-pago (i-tashlum y lo cancelado (shulam). El concepto Shalom, como salam (en árabe), en estas circunstancias, es más cercano a no ceder tierras, a mantener, y defender una integridad territorial, una negación a descompletarse, rechazo a la mutilación, a no poseer nunca jamás el cuerpo perfecto con el cual se soñó.

Abbas no vive en paz. está hecho pedazos.
Abbas querría estar como Sharón, muerto-vivo.
Pero Sharón se adjudicó a sí mismo ese papel, en forma exclusiva. A Abbas le inventó otro, en la tragedia sharoniana él es el traidor.
Desde cualquiera de los bandos le pueden disparar.

1 comentario:

  1. Me gustó mucho este post. A la ves es terrible, sin shalom nos queda la pax romana, como derechos del vencedor sobre el vencido...
    Un abrazo
    Miriam

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